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Piedras preciosas, diamantes y perlas

Antes de comprar piedras preciosas, diamantes o perlas, es una buena idea informarse sobre el tema para poder reconocer las diferencias que podrían afectar el valor de su compra. Por ejemplo, algunos factores que pueden afectar el valor de las piedras preciosas son su tamaño, si son naturales o creadas en laboratorio, y si fueron sometidas a algún tratamiento para mejorar su apariencia.

Piedras preciosas

Hay tres tipos primarios de productos de piedras:

  • Las piedras preciosa naturales que son creadas por la naturaleza y que pueden ser raras y caras.
  • Las piedras creadas en laboratorio — también llamadas sintéticas, cultivadas en laboratorio, o manufacturadas — que poseen las mismas propiedades químicas, físicas y visuales que las piedras preciosas naturales, pero que no son tan raras y que suelen ser menos costosas que las piedras naturales de características similares.
  • Las piedras de imitación que tiene un aspecto similar al de las piedras naturales, pero que pueden estar fabricadas con vidrio, plástico u otro material más económico.

Las piedras creadas en laboratorio y las de imitación deben estar identificadas claramente como tal.

Tamaño

Las piedras preciosas pueden tasarse de acuerdo a su peso, a su tamaño o en base a ambos factores. La unidad básica de peso de las piedras preciosas es el carate, que equivale a 1/5 de un gramo. Los carates se dividen en 100 unidades, cada una de estas unidades se llama punto. Por ejemplo una piedra preciosa de medio-carate podría pesar .50 carates o 50 puntos. Cuando las piedras preciosas se miden de acuerdo a sus dimensiones, el tamaño de la piedra suele estar expresado en milímetros (por ejemplo, 7 x 5 milímetros).

Tratamientos y realces

Los tratamientos o realces se refieren al modo en el cual se tratan algunas piedras para mejorar su apariencia o durabilidad, o incluso su color. Los efectos de algunos tratamientos pueden disminuir o cambiar con el transcurso del tiempo, y hay algunas piedras tratadas que requieren un cuidado especial. Algunos tratamientos de realce afectan el valor de una piedra respecto de una piedra comparable sin tratamiento.

Un joyero debería informarle si la piedra que le interesa ha sido tratada:

  • Si el tratamiento no es permanente.
  • Si la piedra tratada requiere algún cuidado especial.
  • Si el tratamiento afecta de manera significativa el valor de la piedra.

Estos son algunos tratamientos comunes y sus efectos:

  • El tratamiento de calor puede aclarar, oscurecer o cambiar el color de algunas piedras preciosas, o mejorar la claridad de la piedra.
  • El tratamiento de irradiación puede agregar color a los diamantes de colores, a ciertas piedras preciosas y a las perlas.
  • El tratamiento de impregnación consiste en aplicar aceites, ceras o resinas incoloras y se usa para ocultar una variedad de imperfecciones y para mejorar la claridad y apariencia de las piedras.
  • El tratamiento de relleno de fracturas se usa para ocultar las grietas de las piedras preciosas y consiste en aplicar una inyección de plástico o vidrio incoloro para mejorar la apariencia y durabilidad de las piedras preciosas.
  • El tratamiento de difusión consiste en agregarle color a la superficie de las piedras preciosas incoloras; el centro de la piedra permanece incoloro.
  • El tratamiento de teñido se usa para agregar color y mejorar la uniformidad del color de algunas piedras preciosas y perlas.
  • El tratamiento de blanqueado se usa para aclarar y blanquear algunas piedras preciosas, incluyendo el jade y las perlas.

Diamantes

El valor de un diamante se basa en cuatro criterios:

  • El color de un diamante suele clasificarse con una escala establecida por el Gemological Institute of America (GIA). La escala de color de GIA clasifica los colores en un rango de D a Z, la letra D corresponde a la gradación más alta.
  • El corte se refiere a la calidad de la talla del diamante, y se toman en consideración las proporciones, el pulido y la simetría del diamante.
  • La claridad o limpidez de un diamante se refiere a las imperfecciones naturales del diamante. Las escalas del GIA clasifican la claridad en un rango que va desde “sin defectos” a 13. Un diamante puede ser descrito como “sin defectos” únicamente cuando un clasificador de diamantes con experiencia determina que no tiene ninguna imperfección interna o en la superficie examinándolo con una lupa de 10 aumentos.
  • El carate se refiere al peso de la piedra.

El peso de los diamantes generalmente se expresa en carates y puede describirse en decimales o partes fraccionadas de un carate. Si el peso está expresado en partes decimales de un carate, el número debe ajustarse al último decimal. Por ejemplo, una marcación de “.30 carates” podría representar un diamante que pesa entre .295 y .304 carates. Algunos comerciantes describen el peso de los diamantes en fracciones, usando la fracción para representar un rango de peso. Un diamante descrito como de 1/2 carate podría pesar entre .47 y .54 carates. Cuando el peso de un diamante se expresa en términos de partes fraccionarias de un carate, el comerciante debería informar dos cosas:

  • Que el peso no es exacto.
  • El rango lógico de peso de cada fracción o la tolerancia de peso usada.

Tratamientos

Para mejorar la apariencia de algunos diamantes y piedras preciosas se pueden aplicar diferentes tratamientos. Como estos tratamientos mejoran la claridad del diamante, algunos joyeros lo llaman realce de claridad o limpidez.

Por ejemplo, el tratamiento para rellenar fracturas oculta las grietas de los diamantes con un relleno de otra sustancia. Es posible que este relleno no sea permanente, y si usted está pensando en comprar un diamante con tratamiento de relleno de fractura, el joyero debe informárselo.

El tratamiento láser se usa para mejorar la apariencia de los diamantes que tienen impurezas o manchas negras. El tratamiento consiste en apuntar un rayo láser al lugar de la impureza; luego, se inyecta ácido a través del delgado túnel hecho por el rayo láser para quitar la impureza. El tratamiento láser tiene un efecto permanente, y por lo general, las piedras tratadas con láser no requieren un cuidado especial. Aunque un diamante perforado y tratado con láser puede parecer tan bello como una piedra sin tratamiento, tal vez no sea tan valiosa. Esto se debe que las piedras de la misma calidad sin tratamiento son más raras. Si usted está pensando en comprar un diamante tratado con láser, el joyero debe informárselo.

Los diamantes de imitación, como el zirconio cúbico, tienen un aspecto parecido al de los diamantes pero cuestan mucho menos. Algunas piedras creadas en laboratorio, por ejemplo la moissanite, son parecidas a los diamantes y es posible que los instrumentos que se usan originalmente para identificar el zirconio cúbico no las detecten adecuadamente. Pregúntele a su joyero si posee el equipamiento de prueba necesario para distinguir los diamantes de las piedras creadas en laboratorio.

Perlas

Las perlas pueden ser naturales, cultivadas o de imitación.

  • Las perlas naturales son producidas por las ostras y otros moluscos.
  • Las perlas cultivadas o de cultivo también provienen de los moluscos, pero se producen con la intervención del hombre: el proceso para crear perlas cultivadas consiste en introducir una sustancia irritante dentro de las conchas para inducir el cultivo de una perla.
  • Las perlas de imitación son fabricadas por el hombre con vidrio, plástico o materiales orgánicos.

Las perlas naturales son muy raras, por lo tanto, la mayoría de las perlas que se usan en joyería son cultivadas o de imitación. Usualmente, las perlas cultivadas son más costosas que las perlas de imitación. Por lo general, el valor de una perla cultivada se basa en su tamaño, que comúnmente está expresado en milímetros, y la calidad de su cobertura de nácar, que es lo que le da su brillo característico. Los joyeros deben decirle si las perlas son cultivadas o de imitación.

Hay algunas perlas naturales con tonalidades de color negro, bronce, dorado, púrpura, azul naranja; otras están teñidas. Los joyeros deben decirle si el color de las perlas es natural o si están teñidas o irradiadas.

 

Este artículo es parte de una serie: Cómo comprar joyas