Curas que dicen ser milagrosas

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La gente gasta miles de millones de dólares al año en productos y tratamientos para la salud cuya efectividad no ha sido probada y que no sólo son inservibles, sino que a veces también son peligrosos para la salud. Se promete que estos productos funcionarán como curas rápidas y soluciones fáciles para una variedad de problemas de salud, desde obesidad y artritis hasta cáncer y SIDA. Pero las promesas de “cura” no se cumplen y las personas que compran los productos pierden su dinero con estos engaños, también pierden su tiempo, e incluso podrían poner en riesgo su salud. Por todos estos motivos, es importante que aprenda a evaluar las declaraciones utilizadas para promocionar productos relacionados con su salud.

Publicación producida en cooperación con la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA)

¿Es usted un blanco de los estafadores que lucran con la salud?

Usted ha visto declaraciones milagrosas para promocionar productos relacionados con la salud. Y no es para sorprenderse. La gente gasta miles de millones de dólares al año en productos y tratamientos para la salud comercializados fraudulentamente cuya efectividad no ha sido probada y que no sólo son inservibles, sino que a veces también son peligrosos para la salud. 

El fraude relacionado con la salud lucra con las falsas esperanzas. Se promete que estos productos funcionarán como curas rápidas y soluciones fáciles para una variedad de problemas de salud, desde obesidad y artritis hasta cáncer y SIDA. Pero las promesas de “cura” no se cumplen. Lo que en verdad sucede es que las personas que compran estos productos pierden su dinero con estos engaños, también pierden su tiempo, e incluso podrían poner en riesgo su salud. Los productos para la salud comercializados fraudulentamente pueden tener interacciones peligrosas con otras medicinas que usted esté tomando, y pueden demorar la consulta con su médico para que le haga un diagnóstico correcto o le prescriba el tratamiento adecuado. Muchos tratamientos cuya efectividad no ha sido probada son costosos, y rara vez están cubiertos por el seguro de salud. 

Los estafadores que lucran con la salud suelen apuntar sus operaciones hacia las personas con sobrepeso, que padecen enfermedades graves como cáncer, u otras dolencias que no tienen cura, por ejemplo:

  • Esclerosis múltiple
  • Diabetes
  • Mal de Alzheimer
  • VIH/SIDA
  • Artritis

La Comisión Federal de Comercio (FTC, por su sigla en inglés), la agencia nacional de protección del consumidor, y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) dicen que es importante que aprenda a evaluar las declaraciones relacionadas con la salud, especialmente si usted padece una enfermedad grave.

Cáncer

Si usted o algún ser querido tiene cáncer, es posible que sienta curiosidad acerca de esos supuestos productos “milagrosos” para luchar contra el cáncer — como píldoras, polvos y hierbas — que ha visto promocionados o sobre los que escuchó hablar a familiares o amigos. Los estafadores se aprovechan de los sentimientos que pueden acompañar un diagnóstico de cáncer. Promocionan sustancias no probadas — y potencialmente peligrosas —como pomada negra, té de essiac o laetril, anunciándolos como productos “naturales” y efectivos. Pero el término “natural” no necesariamente significa que sea efectivo o seguro, especialmente en lo que se refiere a estos productos para el cáncer. En verdad, un producto etiquetado como “natural” puede ser algo más que inefectivo: puede ser absolutamente perjudicial. Y además, suspender o demorar un tratamiento probado puede tener graves consecuencias para su salud.

La verdad es que no hay ningún dispositivo, remedio o tratamiento que sea efectivo para tratar todos los tipos de cáncer. Todos los casos de cáncer son diferentes y no hay ningún tratamiento que sea efectivo para todos los tipos de cáncer ni para todos los pacientes. Incluso, es posible que dos personas con el mismo diagnóstico puedan necesitar distintos tratamientos. Esta es una razón de más para ser escéptico y sospechar de los sitios web, revistas y folletos que contienen anuncios de productos promocionados para tratar el cáncer y para decidirse a visitar a su médico para que le prescriba el tratamiento adecuado. 

Los pacientes con cáncer que quieran probar un tratamiento de tipo experimental deben registrarse en un estudio clínico probado. La FDA revisa el diseño de los estudios clínicos para controlar que los pacientes no estén expuestos a riesgos irrazonables.

Para más información sobre tratamientos para el cáncer, establezca contacto con la American Cancer Society. Puede buscar la información de contacto de la delegación local más cercana a su domicilio en cancer.org.

Para ordenar publicaciones gratuitas sobre investigaciones y tratamientos contra el cáncer o para informarse sobre ensayos clínicos, llame al Servicio de Información del Instituto Nacional contra el Cáncer (National Cancer Institute) 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237) o visite cancer.gov.

VIH y SIDA

Aunque los tratamientos aprobados pueden extender y mejorar la calidad de vida de los pacientes de SIDA, hasta el momento no existe ninguna cura para esta enfermedad. Si le diagnosticaron VIH, el virus que causa el SIDA, puede que sienta la tentación de experimentar con drogas o tratamientos no probados. Pero experimentar productos o tratamientos no probados—por ejemplo dispositivos eléctricos o magnéticos y las llamadas curas con hierbas— puede ser peligroso, especialmente si implica una demora en procurar atención médica. 

Por ejemplo, la “hierba o fermento de San Juan” (St. John's Wort) se ha promocionado como un tratamiento seguro para el VIH. Pero no existe ninguna evidencia que demuestre que sea efectiva para el tratamiento de VIH, y de hecho, hay estudios que han demostrado que interfiere con los medicamentos prescriptos para el VIH.

También es posible que haya considerado los kits de pruebas de detección de uso hogareño. Pero las declaraciones para promocionar estos productos pueden ser confusas. Sólo un profesional médico o una clínica puede hacer pruebas de detección de VIH confiables y seguras usando el sistema de prueba de detección de VIH-1 urgente de uso hogareño (Home Access Express HIV-1 Test System); este es el único sistema aprobado por la FDA para utilización domiciliaria. 

El gobierno de Estados Unidos posee una línea telefónica gratuita de Servicio de Información sobre Tratamiento de VIH-SIDA: 1-800-HIV-0440 (1-800-448-0440), el personal de este servicio está capacitado para brindar información de salud tanto inglés como en español. Para más información, vaya a AIDS.gov.

Para localizar el centro de pruebas de VIH más cercano, visite hivtest.org, un sitio web de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).  

Artritis

Abundan los vendedores de remedios para la artritis de efectividad no probada, entre los que se incluyen miles de suplementos dietarios y supuestas curas naturales como el extracto de mejillón, píldoras de hígado disecado, cartílago de tiburón, CMO (cetylmyristoleate), mezclas de miel y vinagre y brazaletes magnéticos y de cobre. Pero estas curas no poseen el respaldo científico necesario que demuestre que ofrecen algún tipo de alivio para la artritis.

Para obtener información precisa y actualizada sobre tratamientos para la artritis y terapias alternativas llame a la Fundación contra la Artritis (Arthritis Foundation) 1-800-283-7800 o visite arthritis.org.

Cómo evitar a los vendedores y prestadores de servicios de salud sospechosos

Es fácil entender por qué algunas personas se creen las declaraciones sobre estos productos, especialmente cuando parece difícil encontrar tratamientos exitosos. Pero si lo presionan para que tome decisiones “inmediatas” para experimentar productos o tratamientos no probados, tómelo con un claro indicio de fraude. Pida más información y consulte a un médico, farmacéutico u otros profesionales de atención de la salud. Los promotores de productos para la salud que operan legítimamente no se oponen a que usted busque información adicional — de hecho, muchos aprecian que lo haga. 

Este mismo criterio se aplica si está considerando hacer un tratamiento en una clínica que por su ubicación lo obligue a viajar y permanecer lejos de su casa, primero consulte a su médico habitual. Aunque algunas clínicas ofrecen tratamientos efectivos, hay otras:

  • Que prescriben “curas” no aprobadas, no controladas, inefectivas y posiblemente peligrosas.
  • Que emplean profesionales que tal vez no posean la debida licencia para ejercer o que carezcan de las credenciales apropiadas.

Para obtener información sobre un hospital, clínica o centro de tratamiento en particular, tome contacto con las autoridades sanitarias locales o estatales del lugar. Si el centro médico está localizado en el exterior del país, establezca contacto con la autoridad gubernamental de salud pertinente para averiguar si está adecuadamente equipada y cuenta con las licencias adecuadas para realizar los procedimientos correspondientes. Para obtener información sobre las instalaciones de servicios médicos localizadas en México, tome contacto con la Secretaría de Salud del estado mexicano correspondiente.

Anteriormente, este artículo estaba disponible bajo el título Afirmaciones sobre Curas 'Milagrosas': Añada una Dosis de Escepticismo.

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