Préstamos con cargo adelantado

¿Está buscando un préstamo o una tarjeta de crédito pero cree que no cumple con los requisitos? ¿El banco le rechazó su solicitud porque tiene un historial de crédito poco satisfactorio? Tal vez se sienta tentado por esos anuncios y sitios web que le garantizan un préstamo o tarjeta de crédito sin considerar su historial de crédito. Regla número 1: Los prestadores que operan legítimamente nunca “garantizan” ni dicen que es probable que reciba un préstamo o una tarjeta de crédito antes de presentar su solicitud, especialmente si tiene un crédito deficiente, no tiene crédito o se declaró en bancarrota.

Seis signos que indudablemente indican una estafa de préstamo con cargo adelantado

Hay algunas banderas rojas que pueden ayudarlo a detectar los trucos que usan los estafadores oportunistas. Por ejemplo:

  1. Un prestador que no está interesado en chequear su historial de crédito. Un prestador puede ofrecer préstamos o tarjetas de crédito para distintos propósitos — por ejemplo, para que usted inicie su propio negocio, o para consolidar sus facturas. Pero un prestador al que no le importan sus antecedentes de crédito debería ser motivo de preocupación. Los anuncio que dicen cosas tales como “¿Tiene problemas de crédito? Ningún problema”, o “No nos importa su pasado. Usted se merece un préstamo”, o “Consiga dinero rápidamente”, o “Ya, sin problemas — y garantizado”, suelen indicar que se trata de una estafa.

Por lo general, los bancos y otros prestadores que operan legítimamente evalúan la solvencia crediticia de los solicitantes, y antes de concederle crédito a una persona, confirman los datos de la solicitud de préstamo.

  1. Cargos no informados de manera clara o destacada. Los prestadores fraudulentos pueden decirle que le han aprobado el otorgamiento de un préstamo, pero después, antes de entregarle el dinero lo llaman o le envían un email exigiéndole que pague un cargo. Si un prestador quiere cobrarle algún tipo de cargo adelantado antes de otorgarle el préstamo, lo mejor es que siga buscando crédito en otra parte, especialmente si le dicen que el cargo es para cubrir los costos de “seguro”, “procesamiento” o sencillamente para la “papelería”.

Los prestadores legítimos suelen cobrar un cargo de solicitud, tasación o para tramitar su informe crediticio. ¿Cuál es la diferencia? Informan sus cargos de manera clara y destacada; cobran los cargos deduciéndolos del monto del préstamo; y usualmente, se pagan directamente al prestador o al agente de préstamo después de la aprobación del préstamo.

¿Y que pasa si un prestador le dice que no verificará su historial de crédito, pero le pide su información personal, como por ejemplo su número de Seguro Social o el número de su cuenta bancaria? Recurra a otro prestador. Es posible que use su información para cobrarle el cargo oculto debitándoselo directamente de su cuenta bancaria.

  1. Un préstamo ofrecido por teléfono. Es ilegal que las compañías que operan telefónicamente dentro de Estados Unidos le prometan un préstamo o una tarjeta de crédito y le pidan que pague antes de otorgárselos.
  2. Un prestador que usa un nombre de imitación o similar a otros. Los malhechores suelen escoger nombres para sus compañías que suenan parecidos a los de las organizaciones reconocidas o respetables y crean sitios web con un diseño muy profesional. Algunos estafadores oportunistas se han hecho pasar por representantes de oficinas de Better Business Bureau, un banco importante o de otras organizaciones reputadas; e incluso ha habido algunos casos de defraudadores que imprimen papelería falsa o les pagan a algunas personas para que den buenas referencias. Siempre busque el número de teléfono de la compañía en la guía telefónica o pídalo al servicio de informaciones y llame para comprobar que el prestador es quien dice ser. Consiga también el domicilio físico de la compañía: una compañía que en sus anuncios publica un PO Box o Casilla de Correo en lugar de un domicilio físico hay que chequearla ante las autoridades correspondientes.
  3. Un prestador que no está debidamente registrado en su estado. Las entidades de préstamo y los agentes de préstamo deben registrarse ante el estado en el cual operan. Para verificar si el prestador está debidamente registrado, llame a la oficina del Fiscal General de su estado o al Departamento de Regulación de Actividades Bancarias o Financieras de su estado. Verificar que el prestador está registrado no implica necesariamente que usted estará conforme con sus servicios, pero al menos le servirá para descartar a los defraudadores.
  4. Un prestador que le pide que le haga una transferencia de dinero o que le pague a una persona determinada. No le pague directamente a nadie para obtener un préstamo o tarjeta de crédito; los prestadores que operan legítimamente nunca le pedirán que lo haga. Además, no use un servicio de transferencia de dinero ni envíe órdenes de pago para obtener un préstamo. Si surge un problema con la transferencia de dinero, tendrá escasos recursos para resolverlo, además, los prestadores legítimos no presionan a sus clientes para que les giren fondos.

Por último, no dé por supuesto que una promoción finamente diseñada enviada por correo, un anuncio de un préstamo ubicado en un lugar importante de su vecindario o publicado en su periódico, o un anuncio difundido por televisión, internet o en la radio es un trato conveniente — o siquiera legítimo. Los estafadores oportunistas se esmeran para que usted piense que son legítimos, por lo cual es muy importante que se tome el trabajo de investigar.

Cómo lidiar con sus deudas

Si tiene problemas de deuda, intente resolverlos con sus acreedores tan pronto como se dé cuenta de que no podrá efectuar sus pagos. Si no puede resolver los problemas por sí solo o si necesita ayuda, es posible que desee tomar contacto con un servicio de asesoría de crédito. En todos los estados hay organizaciones sin fines de lucro que aconsejan e instruyen a las personas y familias que tienen problemas de endeudamiento desarrollando presupuestos y enseñándoles a usar el crédito con prudencia. Por lo general, estos servicios cuestan poco dinero y en algunos casos son gratis. En las universidades, bases militares, cooperativas de crédito y autoridades de vivienda también se ofrecen programas de asesoría de crédito de bajo costo o gratuitos. Para aprender más sobre el tema, lea Escogiendo un asesor crediticio.